Si el diseño gráfico solo consistiera en escoger un tipo de letra o un color frente a otros que podrían operar actuar igualmente bien, pasaría desapercibido en un mundo bombardeado de imágenes.
El diseño gráfico es mucho más.
El diseño gráfico aporta significado y trasfondo a nuestro entorno visual.
Ningún diseñador por rebelde que sea trata de hacer las cosas más complicadas de lo que deben ser, porque el instinto de comunicar le mueve a simplificar y clarificar el mensaje para hacerlo más eficiente.
Podríamos decir que “el diseño es un hijo directo del concepto de eficacia”.


